Raylí

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Raylí tiene varias cortadas en la frente y un golpe contundente en el pómulo. Un regalito de los colectivos – grupos chavistas violentos – que la atacaron en la avenida Lecuna el pasado 22 de mayo.

Raylí es periodista. Coordinadora de redacción del diario El Nuevo País, para más señas. En este torbellino de protestas que se dan todos los días, escogió cubrir la manifestación de liceístas de los colegios Santa Cecilia y Santa Rosalía en pleno centro de Caracas.

Los colectivos fueron la primera fuerza de choque contra los jóvenes… y la primera también contra la prensa. Entre veinte y treinta personas armadas con cabillas y tubos en contra de todo lo que oliera a disidencia y a difusión.

“Ellos nos decían que no podíamos estar allí… que nosotros inventamos siempre, que nosotros somos amarillistas, que le agregamos a la noticia.  Una de las mujeres del colectivo me haló el cabello por atrás. Yo me volteo, le digo que se quede tranquila, que nos dejen ir… y ahí es cuando me mete una patada por la espalda. Me mete un puño en la ceja. Suponemos que tenía algún anillo puesto, porque logró rasguñarme también la frente.”

Raylí,  ensangrentada, les pide que paren… les pregunta si esa es la paz de la que tanto hablan los chavistas. Pero, como amable respuesta, llegan dos líderes del grupo, vestidos de negro y encapuchados para dirigir una nueva arremetida:  la toman por el cabello y la arrastran por la avenida Lecuna. Arrastran también a su chofer y amenazan con llevarlos “ante el Comandante”.

“No puede ser, esto es un secuestro” – piensa Raylí inmediatamente.

Luego de varias vueltas en total pánico… al final, estos mal llamados “colectivos de paz” dejan ir a Raylí y a su compañero  en una de las calles adyacentes al Palacio de Justicia. Pero antes, con aires de perdonavidas, le sueltan esta frase:  “Agradezcan que nosotros los rescatamos porque si hubiesen sido los otros, los podían desaparecer…”.

Raylí Luján forma parte de los casi 200 trabajadores de la prensa agredidos en el marco de las protestas contra Nicolás Maduro registradas desde el 31 de marzo 2017.

Photo/Entrevista: Andreina Flores.
Caracas, 24 de Mayo 2017

Nitu Pérez Osuna: “Me quieren ver como una pordiosera”

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La periodista Nitu Pérez Osuna nos recibe en los estudios de RCR 750 AM con una confesión que le pesa en el cuerpo y que suelta con un suspiro: “Estoy cansada, lo que quiero es acostarme a dormir”.

No es para menos. Es la tercera vez en los últimos 14 meses que sus espacios periodísticos son anulados de un plumazo. En junio de 2013, la nueva directiva del canal Globovisión – por demás  sumisa a las directrices gobierneras –  decidió cerrar su programa “Yo Prometo”, poniendo fin a 18 años de servicio en esa pantalla.

En julio de este año, y tras otro cambio de dueños, Nitu Pérez Osuna renunció a su columna en el Diario El Universal y abandonó el proyecto web El Universal TV, donde era presentadora.

Y finalmente, la tercera llegó este viernes. La Comisión Nacional de Telecomunicaciones ordenó la suspensión permanente de su espacio “Aquí entre tú y yo”, que se transmitía de Lunes a Viernes a la 1 de la tarde, por la emisora RCR 750 AM.

Esta tercera no la vence… pero la agota. Como a cualquiera que se atreva a gritar verdades y sea aplastado por el dedo todopoderoso del chavismo.

Disidencia no hay, te dije ya.

Libertad de prensa tampoco. Ni de trabajo.

 

AF: Nitu, ¿cuáles fueron las razones para que CONATEL ordenara la suspensión de tu programa?

 NPO: Las razones son las mismas de siempre: sembrar definitivamente la hegemonía comunicacional,  acallar las voces independientes y críticas al gobierno, implantar el silencio dentro de la ciudadanía, encadenar cada vez más al país con una sola voz y un solo pensamiento.

Ellos dicen que en mi programa se incita al “desconocimiento del poder constituido” y yo, de verdad, no entiendo mucho cuando  me dicen esa frase.

Pero en realidad, lo que le temen es a una periodista. Una periodista a la que no dejan trabajar.

Trabajé durante 18 años en Globovisión y ahora no me pagan las prestaciones sociales. Estoy en un juicio en el cual se ha hecho parte también el gobierno venezolano. Soy una perseguida de lo que en Venezuela se conoce como “La Banda de Los Enanos”, que fue el grupo que compró ese canal de noticias.

En El Universal tampoco puedo escribir porque lo compraron afectos al gobierno. Y ahora en RCR me cierran el programa.

Así que me han conculcado el derecho al trabajo. La constitución de Venezuela lo consagra pero yo no lo puedo ejercer en mi país.

Esto es una violación a la libertad. A la libertad sin apellidos.

 

AF: ¿Qué frase o qué programa especial crees tú que pudiera haber irritado al gobierno venezolano? ¿Por qué es tan peligrosa Nitu Pérez Osuna?

 NPO: En el expediente que presenta CONATEL hay un compendio de programas a los que ellos hacen referencia pero tengo que leerlos con detenimiento. Es más, estoy mandando a copiar esos programas aquí en la radio porque a veces ellos pueden sacar de contexto las cosas.

Por ejemplo, me llamó mucho la atención que hagan referencia a una entrevista que yo hago a Alvaro Uribe Vélez, donde él dice que en su país hay el riesgo del castro-chavismo. No entiendo por qué eso crea zozobra aquí. El está hablando de su país. No entiendo.

También mencionan el programa del 12 de febrero, cuando hubo la marcha. Mi productora Janeth Moreno estaba en la tarima con Leopoldo López y fuimos el único medio que transmitió el momento en que él decía “Vamos a dispersarnos, ya esto se terminó. Nos dicen que vienen grupos colectivos, vamos a irnos para que no haya problemas”. Eso fue lo que transmitimos.

No sé qué les molesta.

Les molesta quizás que RCR sea una emisora popular, donde se le abre al pueblo los micrófonos. La gente popular te dice: “No me llegó el agua”, “No tengo gas”, “No consigo harina pa’ las arepas”.

Entonces yo creo que, como estamos en un régimen que no quiere escuchar el descontento social, entonces vamos a cerrar a Nitu Pérez Osuna que le abre los micrófonos al ciudadano.


AF: Nosotros hemos visto en el caso del cierre RCTV, la venta de Globovisión y la suspensión de otros espacios, cómo el periodista – más allá de la libertad de expresión – también entra en un limbo económico: ¿qué voy a hacer ahora para comer?  ¿Cuál es tu situación personal ante este cierre de espacios?

 NPO: Ya te lo dije al principio: a mí me conculcaron el derecho al trabajo. Ellos quieren verme como una pordiosera. No solamente me conculcan el derecho al trabajo sino que lo que trabajé no me lo pagan. Me lo roban. Porque me lo están robando.

Aunque no haya justicia, yo voy a llenar todos los requisitos. Yo contestaré esta denuncia e iré a instancias internacionales como ya lo hice ante la relatoría de la CIDH con el caso Globovisión. Pero la justicia llegará. En cualquier momento llegará.

Yo no sé si esto lo hace el régimen para doblegar a uno. Para bajar la cabeza, para decirle: “Sí, está bien. Tú eres muy poderoso y no puedo contigo”. Pero como yo voy a ser libre siempre, no me voy a doblegar. Yo no voy a poner rodilla en tierra.

A lo mejor dejo de comer pero mis principios y valores no tienen precio.

 

AF: Nitu, ¿cuál es tu mensaje para los pueblos extranjeros que nos leen? ¿Qué les dices sobre lo que está pasando con la libertad de prensa en Venezuela… y con las libertades en general?

 NPO: Que nos miren… y que se miren. Que no permitan que horrores como este lleguen a sus países, sobre todo los latinoamericanos.

Que nos miren, que nos acompañen, que se protejan y que aprendan de nosotros. Que no se dejen seducir por un “mesías que los va a salvar” porque eso no existe.

 

AF: ¿Te quedas en Venezuela?

NPO: ¡Claro! Eso no lo dudes. Aquí está toda mi familia, mis hijos, mis nietos.  Somos hijos de demócratas y hacemos honor a ese legado que nos dejaron nuestros padres. Yo voy a trabajar de la forma que sea, informando de la manera que sea.

Aquí queda Nitu pa’ rato.

 

 ANDREINA FLORES

@andreina

La Guardia, la plaza y la prensa

Son las 11 de la mañana del domingo 23 de marzo.

Hoy los periodistas decidimos concentrarnos en la Plaza Madariaga y caminar hasta el destacamento 51 de la Guardia Nacional Bolivariana para rechazar la detención de nuestros colegas Mildred Manrique e Israel Ruiz, además de una cadena de agresiones contra trabajadores de la prensa en general, que incluyen robo, maltrato y arrestos.

Comenzamos a caminar con nuestras pancartas, gritando “¡No somos terroristas, somos periodistas!!!”, cuando de pronto, una figura militar se asoma en la plaza. Suspenso…
Parece mentira pero es nada menos que el Comandante de la Guardia Nacional, General Justo Noguera Pietri, en persona.

Nos comenta que quiere conversar con nosotros. Nos invita a tomar café y jugo dentro del destacamento y nos promete que nos explicará con detalles la detención de Mildred. Asegura que puede dejar entrar a unos 40 de nosotros.

Yo no me lo creía. ¿El comandante de la Guardia Nacional vino a la plaza a invitarnos a su casa? Aunque algunos no lo confiesen abiertamente, la idea de que nos iban a arrestar a todos pasó en un flash por nuestras periodísticas cabezas.

Pero no. En lugar de un arresto, sostuvimos una cordial reunión de 4 horas con el alto mando de la GNB.  Cordial dije, sí.

¿Las razones para permitirnos ese acceso? Algunos opinaron que querían “lavarle la cara” a la institución, cuya imagen se ha ensuciado bastante con el sinfín de documentos, videos y fotografías  que han denunciado profundos excesos contra civiles (por decir lo menos),  otros  dijeron que les salía más barato tenernos de amigos que de enemigos, otros más que esa reunión era un teatro del cinismo. En fin…

Prohibido detener periodistas

Para empezar la reunión, nuestro colega incansable, Marco Ruiz, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, entregó un documento al General Noguera Pietri, donde se especifica la denuncia de  74 agresiones contra trabajadores de la prensa entre el 12 de febrero y el 22 de marzo de 2014.

Noguera recibe el documento y reconoce que se han cometido excesos contra los comunicadores. Delante de nosotros, prohibió expresamente detener a periodistas. Y más aún, también prohibió detener a quienes estén grabando en la calle, sean periodistas o no.

Esta prohibición debe formalizarse en un documento, en una orden escrita. Sin embargo, si esa orden no llegara a redactarse en blanco y negro, al menos que quede el video:

 

Los cubanos

Aunque los promotores de la protesta nos recordaban cada 5 minutos que eso no era una rueda de prensa, la colega Maru Morales, del diario El Nacional, no quiso perder la oportunidad de estar frente al alto mando de la Guardia Nacional y lanzó esta bola directa:

“Yo quiero saber como periodista y como venezolana, si la Guardia Nacional de mi país está recibiendo instrucciones o tiene funcionarios que no son venezolanos girando instrucciones para el control de manifestaciones en este momento…”

El primero en responder es el Comandante General, Noguera Pietri: “La Guardia Nacional recibe instrucciones de dos entes superiores de la jerarquía militar: la ministra Carmen Meléndez y del General en Jefe, Padrino López. Una vez recibida la instrucción, la operacionalizo YO. NADIE MÁS.”

Ahí tuve yo que precisar la pregunta: “Entonces, ¿usted niega la presencia de cubanos en la Guardia Nacional?

Noguera: “Para entrar a la Guardia Nacional, el primer requisito es ser venezolano”.

Eso no contesta la pregunta pero bueno… seguimos.

El General Quevedo, jefe del Comando Regional 5,  recuerda las veces que sus detractores le han llamado “cubano” y aclara que es nacido en Maracaibo. De hecho, reforzando su acento maracucho,  reitera lo que han dicho sus superiores:  no hay cubanos en la Guardia Nacional.
Su palabra vaya adelante, mi General.

Por su parte, Benavides Torres ensalza a su componente diciendo que en la Guardia Nacional sólo hay venezolanos, patriotas. “Los hermanos cubanos están en la cultura y en Barrio Adentro”. En el video que exponemos abajo, Benavides no sólo niega la intervención cubana en sus filas, también niega cualquier responsabilidad de la Guardia en el asesinato de Geraldine Moreno –  a causa de perdigones en el ojo izquierdo – y más aún, se muestra tan comprometido con el gobierno de Nicolás Maduro, que genera la reacción de nuestra colega Lisbeth de Cambra, secretaria regional del Colegio Nacional de Periodistas.

 

 Marvinia y la sargento del casco

Todos lo vimos. Una sargento de la Guardia del Pueblo arremetió poseída contra Marvinia Giménez, una mujer de Valencia, estado Carabobo.

Sonriendo, la golpeaba con el casco en la cabeza mientras sus compañeros militares veían la escena sin intervenir. Dantesco, vergonzoso.

El General Noguera aseguró esta tarde que la responsable de esa brutal agresión ya estaba arrestada:

“Esta sargento, efectivamente, hizo una violación a los procedimientos. Golpeó de manera… fuerte a una ciudadana. No se justifica esa acción. Ya está a la orden de la fiscalía. Reconocemos que hubo un exceso total y una violación flagrante de los derechos humanos de esta ciudadana. No justifico la golpiza. La sargento… la tengo a la orden de fiscalía, esperando su detención. Está arrestada y cuando venga la orden de captura, será entregada”.

Sin embargo, la palabra del General Noguera parece no ser suficiente. Apenas pusimos sus declaraciones en el twitter, cientos de personas vomitaron su incredulidad en 140 caracteres.

Algunos hasta pidieron foto de la sargento en su condición de arresto. Una foto que haga justicia a la imagen del casco contra la cabeza de Marvinia.

 

Mildred: el matero, el chaleco y la puerta reventada

Puerta MIldred Manrique

La causa original de nuestra presencia en los predios de la Guardia Nacional, como dije al principio, era el arresto de la colega del Diario 2001, Mildred Manrique.

El Jefe del Comando Regional 5, Manuel Quevedo, quien cubre toda la Gran Caracas, contó que desde el apartamento de Mildred en el edificio FOR YOU de Altamira, alguien había lanzado pintura y dos materos contra sus compañeros militares.

Entraron al edificio y no encontraron a nadie en el apartamento. Relata que, justo en ese momento, Mildred llegó a su casa pero no tenía llaves para abrir la puerta. Como no había llave, la Guardia dispuso quitar la reja por las bisagras y romper la puerta. “Ingresan los funcionarios con ella y en todo momento hubo una situación de respeto a los derechos humanos y a su dignidad. Ella pidió privacidad y sólo se quedaron los funcionarios encargados del allanamiento”  asegura Quevedo.

El General también expuso el resumen de objetos retenidos:

10 pares de guantes

3 máscaras antigas

3 bolsas con kits de Maalox, alcohol y gasas.

2 computadoras y una tableta

1 franela de un candidato (Quevedo dice que no era Capriles)

1 máscara de disfraz (suponemos que era de Anonymous)

5 potes de pintura

9 sillas de color verde

1 rollo de alambre

El jefe del CORE 5 afirmó que Mildred fue voluntariamente al destacamento 51 de la Guardia Nacional y allí se le trató como testigo del caso.  Nunca hizo referencia a que sus implementos como chaleco, máscara o casco fuesen razón para acusársele de terrorista. De hecho, Quevedo condenó que se “manipularan tuits” para criticar a la institución sin conocer los hechos.

Interesante escuchar la versión militar. Para eso estamos aquí también.

 
¿Rueda de prensa?

Al final de la sesión, se me quedan algunas preguntas en el tintero:

“Si ya suman tantos “casos aislados de exceso” dentro de la GNB  ¿no es señal de que ustedes, jefes militares, no controlan a su gente?”.

Otra:  “¿Cómo es posible que se fugue el 40% de los alimentos de Misión Alimentación hacia Colombia en las narices de la Guardia? Basta ir a la frontera para escuchar todo tipo de anécdotas sobre la complicidad de los militares. ¿Nadie va a ocuparse, al menos, de investigar?”

Y así un montón.

El Alto Mando de la Guardia Nacional nos prometió un mayor acceso a la fuente militar, la instalación de mesas de trabajo para coordinar mejor la cobertura periodística con garantías de seguridad  y, finalmente, la repetición de este tipo de encuentros, bajo la figura de ruedas de prensa.

Quizás tomarles la palabra sea sinónimo de ingenuidad. Pero vamos, también parecía improbable que un General viniera a buscarnos a la plaza…

 
Andreína Flores

@andreina

Aunque me editen…

PSUV VIDEO RDPRENSA

… siempre voy a publicar.

Lunes 24 de febrero. 2 de la tarde. Rueda de prensa del Partido Socialista Unido de Venezuela.

La convocatoria indicaba que el vocero sería Diosdado Cabello pero, al parecer,  estaba muy ocupado acompañando al presidente Nicolás Maduro en la actividad  denominada “Motorizados por la paz”  en el palacio de Miraflores. En su lugar, aparece el canciller Elías Jaua, por quien  – sinceramente – no guardo ningún sentimiento negativo ni nada parecido. Al contrario, siempre ha respondido respetuosamente a mis preguntas y es uno de los pocos “abordables” del alto chavismo.

Quizás tuvo mala suerte y le tocó recibir la pregunta que estaba dirigida a Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, y que tenía que ver con esta perla que publicó el gobernador de Carabobo, Francisco Ameliach:

Tweet del gobernador del estado Carabobo, Francisco Ameliach.
Tweet del gobernador del estado Carabobo, Francisco Ameliach.

Y digo:

Buenas tardes, canciller

Veo que está acompañado de varios gobernadores de estado y celebramos eso, sin embargo, lamentamos que no esté el gobernador del estado Carabobo, para quien tenemos una pregunta muy concreta. Y para el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien se suponía iba a ser el vocero de esta rueda de prensa. Sin embargo, se la voy a hacer a usted.

Usted habla de desengancharse de la violencia, sin embargo, el gobernador de Carabobo, Francisco Ameliach, publicó en su twitter un mensaje bastante fuerte que dice…  un mensaje a las UBCH: “A prepararse para el contraataque fulminante. Diosdado dará la orden. Gringos y Fascistas, respeten”.

¿Qué significa ese mensaje y cómo se desengancha uno de la violencia si los representantes de los gobiernos locales hacen ese llamado?

Y también quería preguntarle sobre las declaraciones de Vielma Mora que dice que un paso a la paz es la liberación de Leopoldo López e Iván Simonovis. Y dijo también que había habido exceso en enviar a la fuerza aérea a sobrevolar el estado Táchira. ¿Usted qué opina?

Jaua responde alabando la labor de Ameliach y asegurando que las Unidades de Batalla Bolívar- Chávez son la estructura de movilización popular con la que se combate el fascismo. Más adelante, en la respuesta que da a  VTV (quien salió rápidamente a contrapreguntar sobre el tema), el canciller Jaua ofrece su solidaridad a Francisco Ameliach y las UBCH, considerándolas “víctimas de campaña de agresión y satanización”. No escuché ningún tipo de solidaridad con las 2 jóvenes muertas en Valencia durante las protestas, Geraldine y Génesis.

Todo se graba para transmitirse más tarde, pues el presidente está en directo poniéndose un casco en la cabeza, como símbolo de solidaridad con los motorizados afectos a su gobierno. Al chequear la transmisión… ¡sorpresa!  ¡Mi pregunta no salió! La editaron de un tijeretazo, poniendo la pancarta del PSUV como transición. Una falta de respeto absoluta. Y una medida burda, barata de suprimir lo incómodo.

Es irónico pero… de una muy extraña manera,  secundo a VTV: una respuesta tan guabinosa, tibia y escurridiza como la de Jaua no merecía salir en pantalla. De hecho, yo quizás no la habría publicado de no ser  por este corte de censura que descaradamente eliminó mi pregunta de la transmisión. La verdad es que no se me ocurre una razón válida para haber editado la grabación. ¿Querían cortar la pregunta? ¿O la respuesta? ¿O a mí?

Para terminar, no dejo de pensar en la paradoja de que, siendo el canal del Estado,  MI DINERO y el de todos los venezolanos pagan  los sueldos de VTV. El del productor que ordenó la edición y el del editor que sacó mi pregunta y puso una pancarta del partido de gobierno.

No importa. Aún nos quedan el blog y el twitter.
Siempre se va a publicar.

Escuche lo que no salió de la rueda de prensa de Elías Jaua (y de ñapa, la pregunta de VTV)

Día de la Resistencia Parlamentaria

Parte de ejercer esta intensa profesión de periodista es encontrar realidades difíciles durante los recorridos de trabajo: la casa de José Manuel que se le derrumbó con la última lluvia, Mariela que está embarazada de 7 meses y vive en el basurero municipal o Yumira y su hijo de 16 años, que se lo mataron a tiros por meterse con la novia de un malandro.

En junio de 2012,  estuvimos en el estado fronterizo de Zulia  –  específicamente en el municipio Machiques de Perijá – y nos topamos otra vez con uno de esos casos que no dejan dormir y que exigen – con un corrientazo a la conciencia  – que uno haga ALGO.

Maribel Romero es una líder indígena de la etnia Yukpa que vive en la Misión Los Ángeles del Tokuko en la Sierra de Perijá. Con miedo pero con determinación, denuncia ante los micrófonos de RCN Radio de Colombia que grupos armados colombianos, que se autoidentifican como guerrilla, estarían violando a las mujeres indígenas, incluyendo adolescentes de 15  y 16 años.
De esta situación –  continúa Maribel  – ya habría incluso casos de embarazo. Con sólo ver la apariencia de los niños que están naciendo, no es difícil adivinar que la situación no es cuento de camino : “No son yukpas, son mestizos, blancos, blanquitos”.

Maribel denuncia también la agresión física. Una de sus vecinas en la Misión del Tokuko habría sido víctima de golpes por parte de estos hombres armados.  Sin embargo, los moretones son los únicos que se atreven a decir algo, porque su compañera yukpa jamás se quejó ante las autoridades.  Y ese  es sólo un caso entre muchos.

Presentación de la denuncia  yukpa ante la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional

La oportunidad de elevar esta denuncia  a instancias nacionales se presentó en la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional de Venezuela, a la que agradezco infinitamente me haya dado el derecho de palabra de hoy.  Presentamos el testimonio grabado de Maribel, apoyado con la confirmación del intendente de seguridad de la zona.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Hay resistencia por parte de la tolda roja a todo lo que pueda oler a crítica contra el gobierno nacional.

La diputada del PSUV,  Lirisol Velásquez, me señala de querer “armar un jueguito mediático”, de pertenecer a un medio que no es “ninguna ovejita” y que “tiene intereses claros contra el presidente Chávez”.  La diputada María León se enardece mucho más : se levanta y grita a viva voz que no se tolerará que se irrespete a Hugo Chávez Frías y amenaza con retirarse de la sala junto a las diputadas del PSUV que están presentes.

Lo dije al principio de mi intervención: no tengo la intención de politizar este tema. No he irrespetado a Hugo Chávez de ninguna forma. Esta no es una denuncia contra el presidente. Es una solicitud de PROTECCIÓN para las mujeres indígenas que están denunciando agresión sexual por parte de grupos armados colombianos. Es una solicitud de investigación por parte de autoridades nacionales que bien podrían lograr un cambio importantísimo para estas mujeres.

Esto no es contra Hugo Chávez. Esto está POR ENCIMA de Hugo Chávez.

La verdad es que pensé que iba a encontrar mucha más solidaridad femenina dentro de este grupo de diputadas. Pensé que iban a sentir el mismo asco que sentí yo cuando escuché que un hombre armado estaría tomando violentamente algo tan delicado como la intimidad de una mujer venezolana.

Pero no.  Definitivamente, la politiquería que estamos viviendo en este país nos ha quitado la perspectiva de lo que es verdaderamente importante.  Al parecer, la prioridad es defender a ultranza al líder político, por encima de las necesidades de la gente.

A pocos días del 12 de octubre – llamado Día de la Resistencia Indígena – la diputada Marleny Contreras señala que el gobierno del presidente Chávez es el que realmente ha reconocido y mejorado  las condiciones de la población indígena en Venezuela. Si es así, lo aplaudo.  Pero… ¿por qué no darle continuidad a esa labor y atender esta denuncia de violación en la frontera?
¿Por qué sentenciar a priori que hay una intención oculta de un medio de comunicación?

En términos sencillos, esto es como llamar al número de emergencia para denunciar a un violador que ha entrado a la casa y que el operador conteste: “Señorita, déjese de inventos. Usted lo que quiere es hacernos quedar mal”.

La diputada Contreras, con mucha humildad, reconoce que “el gobierno tiene fallas…”  Lamentablemente, aunque venga vestida de buena intención, esa palabra se queda demasiado pequeña; una “falla” es un hueco en una carretera, un corte de luz en un pueblo. La violación a una mujer es un acto abominable que debe, POR LO MENOS, ser investigado.

La diputada de oposición, Nora Bracho, siendo oriunda del estado Zulia, parece sentir mucho más la preocupación por investigar. Hace un llamado a “no matar al mensajero”  – y esta mensajera lo agradece –  pero más allá de eso, propone una comisión que se traslade a la región y se informe sobre los hechos.  Se habla también de llevar el caso a las comisiones de Política Interior y de Pueblos Indígenas para trabajar en conjunto.

La reunión no termina bien, de hecho, casi ni me dejan hablar. Pero,  de alguna forma, me parece que podría haber una luz al final del túnel. O quizás estoy siendo ingenua… otra vez.

Una colega de ANTV me pregunta al salir que cuál es mi compromiso con esa denuncia. Sencillo: mi compromiso es personal. Mi compromiso nada tiene que ver con mi radio o con atacar al presidente.

Mi compromiso es con Maribel, su esposo y su gente,  que poniéndome un collar yukpa en el cuello me dijeron:  “Confiamos en ti para que lleves nuestra voz a Caracas”.
Y  no hay resistencia parlamentaria que pueda evitar eso.

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Aquí un fragmento de la denuncia de Maribel en sus propias palabras:

Aquí la denuncia presentada ante la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional:

Vicente Botín: Cuba es la segunda cárcel del mundo para los periodistas

“Castro prometió la luna a los cubanos, y ahora que está a punto de morir,

deja detrás de sí un paisaje lunar”

Así resume el periodista español Vicente Botín su libro “Los Funerales de Castro”, donde relata sus enormes dificultades para trabajar como corresponsal de Televisión Española en La Habana.

“Expulsión” es la palabra que se usa con frecuencia para amedrentar a todo el mundo. Y la ejecutan sin remordimientos. Botín cuenta el caso de tres periodistas (BBC, Chicago Tribune y El Universal de México) que fueron expulsados de Cuba, sin explicación, a manera de lección para el resto de los reporteros.

El autor también nos quita la ilusión de que Internet puede ser la vía para gritar la falta de libertad en Cuba. Sólo 9 de cada mil cubanos tiene acceso a Internet, lo cual impide que voces como la de la bloguera Yoani Sánchez sea realmente un instrumento de cambio DENTRO de Cuba.  En el extranjero recibe premios y resuena en computadoras norteamericanas, venezolanas o españolas… pero en Cuba es muy pequeño el porcentaje de gente que tiene acceso a sus denuncias.

Vicente Botín también comparte un número impresionante: según Reporteros sin Fronteras, por cada periodista extranjero en Cuba, hay 20 agentes de la seguridad del Estado a sus espaldas. Su función: seguir cada uno de sus pasos y comunicar cualquier movimiento peligroso. Botín cuenta como le piden abiertamente su teléfono celular para intervenirlo y grabar sus conversaciones, incluso las privadas.

¿Está cambiando este panorama? ¿Se ve una luz al final del túnel?

“Sí, está cambiando” – responde Botín – “pero está cambiando para peor. Nunca se habia visto que dejaran morir de hambre a un prisionero en la cárcel, como hicieron con Orlando Zapata Tamayo, o que golpearan a las Damas de Blanco. Ahora toda esa represión está en la calle. Yo no veo luz sino mucha más oscuridad”.

Escucha la entrevista completa al periodista español Vicente Botín: