Reconciliarse con la normalidad

Calle Paris
Place de la République, París. Una noche cualquiera.

“Normal” es un concepto abstracto, difuso, que cada quien adereza con sus propias especias. Y ahora que estoy en Francia – pero aún con la cabeza en Venezuela – es una palabra que adquiere un nuevo significado todos los días.

Con ejemplos se dice mejor.

Si estoy en la calle a golpe de 6 de la tarde… saltan de repente una serie de sensaciones que vinieron también en la maleta desde Caracas. Todavía tengo esa alarma interna que me dice: “Ya se está haciendo de noche, mejor nos vamos para la casa”.

Y sí, enfilo mis pasos hacia allá… sólo que, en el trayecto, me topo con cientos de personas que están APENAS EMPEZANDO a vivir la noche. Gente que camina entre risas, que habla por el celular, que se besa bajo una estatua. Gente trotando, gente que bebe una copa, sentada tranquilamente en las mesas que están puestas en la acera. ¡EN LA ACERA!
A mi cerebro se le cruzan los cables, no entiende. Teme por todos. Casi pega un grito en medio de la avenida para decir “¿Ustedes están locos o qué coño les pasa? ¿No entienden que los pueden venir a atracar?”

Por supuesto, en menos de 5 segundos, todo se aclara: la que está loca soy yo. La que cree que le van a quitar el celular a punta de pistola soy yo. La que tiene años de entrenamiento en el pánico y una serie de alarmas siempre en rojo. Yo soy la chica a la que han robado 8 veces, la que entregó el carro bajo la orden de un par de revólveres, la que perdió su anillo más importante en las manos de un maldito ladrón con la cara cortada. La que regresó un día a su casa y la encontró hecha mierda, sin televisor, sin computadora, sin equipo de sonido y sin alma.

Lo que yo tengo aún en la piel es  el miedo. Una sensación absolutamente útil en Petare, Sabana Grande y El Rosal pero un poco fuera de lugar en las calles parisinas, incluso  en las feas. Nadie quiere caminar al lado de una mujer que se sobresalta por todo y desconfía de todos.

Esa chica que mira en 360 grados con sus 100 ojos y que empieza a temblar cuando escucha pasos a sus espaldas…  tiene que calmarse.

Calmarse ante el ruido urbano y entender que una moto no es necesariamente un vehículo del crimen. Que puede ser simplemente un medio de transporte. Calmarse ante la cercanía de la gente, ante los que hacen preguntas para llegar a algún sitio, ante los que le sonríen en el metro.

Calmarse, calmarse.

Jamón Paris
La nevera de los jamones. Un supermercado cualquiera. París.

Luego está la comida. Vamos, no quiero alimentar esa odiosa comparación entre un supermercado francés y los anaqueles vacíos de Venezuela… pero debo confesar que hacer mercado aquí es un regalo para el espíritu.

La abundancia es tan  apabullante que confunde, arropa. Hay tanto, tantísimo,  que no sé qué comprar. No sé si el jamón es mejor con o sin orillitas… ahumado, al horno, natural, con miel, bio, sin sal o con vitaminas.

Hay pollo, carne, huevos, leche, harina, azúcar, café, en diferentes presentaciones, tamaños, colores, marcas… y todo está ahí. No hay que hacer cola ni hay que pagarlo a un precio exorbitante en el mercado negro. Está AHÍ.

Y es tan normal que, en una tarde cualquiera,  los hijos de mis amigas cantan una canción tradicional francesa que dice: “Au marché, au marché… tu peux tout, tout trouver” (En el mercado, en el mercado, puedes encontrar de todo, de todo).

Yo los veo y me sonrío de verlos felices, pero no puedo evitar recordar al niño que entrevistó mi colega Francisco Urreiztieta en Zulia, que lloraba de hambre y decía que le dolía la cabeza. O a los alumnos de las escuelas Fe y Alegría que dibujaban un plato vacío como la cena cotidiana en sus hogares.
La normalidad me golpea y, de algún modo, me hace sentir culpable. ¿Qué derecho tengo yo a estar escogiendo jamones, pollos y carnes cuando hay tanta gente en casa que hace milagros para comer lo que pueda encontrar?

También es normal que uno vaya a la farmacia y haya medicinas. Para eso son las farmacias.

Y aunque muchos paisanos no me lo crean, hay anti-gripales, jarabes para la tos, anticonceptivos, medicamentos para la tensión, antibióticos, protectores gástricos, pañales para adultos, antialérgicos, leche de fórmula para bebés.

Esto va a sonar retorcido pero les juro que hasta provoca enfermarse.

Es normal que el internet funcione bien. En la casa, en el celular ¡y hasta en una plaza! Y aún así, es normal también que la gente se informe VIENDO LA TELEVISIÓN.

Envidio a los franceses que se arrellanan en el sofá, ponen el noticiero de las ocho de la noche y se enteran de todo. Bien atrás quedó la televisión venezolana como medio de información. O bien es una pantalla temerosa e insípida que no llama las cosas por su nombre… o es  un escupidero de odio contra todo aquel que no sea rojo.

Por eso, ya todos entendimos que hay que volcarse a Twitter, Facebook o Instagram si uno quiere saber qué diablos está pasando. Eso, por supuesto, si  el Dios ABA lo permite.

¿Ya hablé del efectivo?

Hace algunos días, estaba buscando la mejor manera de entregarle a una amiga unos 150 euros que le tenía pendientes. Ella, muy tranquila, me dice: “Oye, por qué no los sacas del cajero y me los das en efectivo?”

Yo me quedé muda. Con el chip venezolano aún en la cabeza, empecé a sacar cuentas de CUANTOS DIAS me iba a tomar sacar esa cantidad de plata…

Y es que, en Venezuela, mi límite de retiro es de 20 mil bolívares diarios, lo que me ha hecho tener un corralito criollo inyectado en las venas que poco a poco ha invadido todo mi torrente sanguíneo. Tontamente, me dije: “Bueno, si saco de 20 en 20 euros… ya para la semana que viene, le puedo pagar a Mélanie” .

Así, tal cual. Como el burrito amarrado a una silla de plástico que no se atreve a moverse porque se cree prisionero.

Afortunadamente, Mélanie fue conmigo y me enseñó que aquí, en un país NORMAL, el cajero te da 150 euros de un solo golpe. De hecho, me habría dado 200 si se los hubiera pedido.  DOSCIENTOS!!!!

En realidad, ni siquiera hace falta efectivo. Un taxi se paga con tarjeta… y casi todo lo demás también.

Entre muchas otras cosas, he vuelto a recordar que los colores no necesariamente son políticos. Aquí he vuelto a sacar mi chaqueta roja, mi gorro rojo y mi lápiz labial rojo.

La gente no me ve con temor o con burla, ni me suelta la frase clásica “Ayyyy, estás roja, rojiiiita”. Los franceses me miran, me sonríen o me ignoran, dependiendo del ánimo. Y el que se atreve a decirme una frase, me adorna con esta: “Hoy te ves más contenta. Estás vestida de navidad…”

Así es la normalidad.

No hay que olvidarla, hay que reaprenderla. Y mañana, cuando todo cambie – porque tarde o temprano cambiará –  hay que devolverla a su rincón venezolano… de donde nunca debió salir.

Andreina Flores

Read it in english here: Reconciling with Normality

Nitu Pérez Osuna: “Me quieren ver como una pordiosera”

nitu-perez-osuna

 

La periodista Nitu Pérez Osuna nos recibe en los estudios de RCR 750 AM con una confesión que le pesa en el cuerpo y que suelta con un suspiro: “Estoy cansada, lo que quiero es acostarme a dormir”.

No es para menos. Es la tercera vez en los últimos 14 meses que sus espacios periodísticos son anulados de un plumazo. En junio de 2013, la nueva directiva del canal Globovisión – por demás  sumisa a las directrices gobierneras –  decidió cerrar su programa “Yo Prometo”, poniendo fin a 18 años de servicio en esa pantalla.

En julio de este año, y tras otro cambio de dueños, Nitu Pérez Osuna renunció a su columna en el Diario El Universal y abandonó el proyecto web El Universal TV, donde era presentadora.

Y finalmente, la tercera llegó este viernes. La Comisión Nacional de Telecomunicaciones ordenó la suspensión permanente de su espacio “Aquí entre tú y yo”, que se transmitía de Lunes a Viernes a la 1 de la tarde, por la emisora RCR 750 AM.

Esta tercera no la vence… pero la agota. Como a cualquiera que se atreva a gritar verdades y sea aplastado por el dedo todopoderoso del chavismo.

Disidencia no hay, te dije ya.

Libertad de prensa tampoco. Ni de trabajo.

 

AF: Nitu, ¿cuáles fueron las razones para que CONATEL ordenara la suspensión de tu programa?

 NPO: Las razones son las mismas de siempre: sembrar definitivamente la hegemonía comunicacional,  acallar las voces independientes y críticas al gobierno, implantar el silencio dentro de la ciudadanía, encadenar cada vez más al país con una sola voz y un solo pensamiento.

Ellos dicen que en mi programa se incita al “desconocimiento del poder constituido” y yo, de verdad, no entiendo mucho cuando  me dicen esa frase.

Pero en realidad, lo que le temen es a una periodista. Una periodista a la que no dejan trabajar.

Trabajé durante 18 años en Globovisión y ahora no me pagan las prestaciones sociales. Estoy en un juicio en el cual se ha hecho parte también el gobierno venezolano. Soy una perseguida de lo que en Venezuela se conoce como “La Banda de Los Enanos”, que fue el grupo que compró ese canal de noticias.

En El Universal tampoco puedo escribir porque lo compraron afectos al gobierno. Y ahora en RCR me cierran el programa.

Así que me han conculcado el derecho al trabajo. La constitución de Venezuela lo consagra pero yo no lo puedo ejercer en mi país.

Esto es una violación a la libertad. A la libertad sin apellidos.

 

AF: ¿Qué frase o qué programa especial crees tú que pudiera haber irritado al gobierno venezolano? ¿Por qué es tan peligrosa Nitu Pérez Osuna?

 NPO: En el expediente que presenta CONATEL hay un compendio de programas a los que ellos hacen referencia pero tengo que leerlos con detenimiento. Es más, estoy mandando a copiar esos programas aquí en la radio porque a veces ellos pueden sacar de contexto las cosas.

Por ejemplo, me llamó mucho la atención que hagan referencia a una entrevista que yo hago a Alvaro Uribe Vélez, donde él dice que en su país hay el riesgo del castro-chavismo. No entiendo por qué eso crea zozobra aquí. El está hablando de su país. No entiendo.

También mencionan el programa del 12 de febrero, cuando hubo la marcha. Mi productora Janeth Moreno estaba en la tarima con Leopoldo López y fuimos el único medio que transmitió el momento en que él decía “Vamos a dispersarnos, ya esto se terminó. Nos dicen que vienen grupos colectivos, vamos a irnos para que no haya problemas”. Eso fue lo que transmitimos.

No sé qué les molesta.

Les molesta quizás que RCR sea una emisora popular, donde se le abre al pueblo los micrófonos. La gente popular te dice: “No me llegó el agua”, “No tengo gas”, “No consigo harina pa’ las arepas”.

Entonces yo creo que, como estamos en un régimen que no quiere escuchar el descontento social, entonces vamos a cerrar a Nitu Pérez Osuna que le abre los micrófonos al ciudadano.


AF: Nosotros hemos visto en el caso del cierre RCTV, la venta de Globovisión y la suspensión de otros espacios, cómo el periodista – más allá de la libertad de expresión – también entra en un limbo económico: ¿qué voy a hacer ahora para comer?  ¿Cuál es tu situación personal ante este cierre de espacios?

 NPO: Ya te lo dije al principio: a mí me conculcaron el derecho al trabajo. Ellos quieren verme como una pordiosera. No solamente me conculcan el derecho al trabajo sino que lo que trabajé no me lo pagan. Me lo roban. Porque me lo están robando.

Aunque no haya justicia, yo voy a llenar todos los requisitos. Yo contestaré esta denuncia e iré a instancias internacionales como ya lo hice ante la relatoría de la CIDH con el caso Globovisión. Pero la justicia llegará. En cualquier momento llegará.

Yo no sé si esto lo hace el régimen para doblegar a uno. Para bajar la cabeza, para decirle: “Sí, está bien. Tú eres muy poderoso y no puedo contigo”. Pero como yo voy a ser libre siempre, no me voy a doblegar. Yo no voy a poner rodilla en tierra.

A lo mejor dejo de comer pero mis principios y valores no tienen precio.

 

AF: Nitu, ¿cuál es tu mensaje para los pueblos extranjeros que nos leen? ¿Qué les dices sobre lo que está pasando con la libertad de prensa en Venezuela… y con las libertades en general?

 NPO: Que nos miren… y que se miren. Que no permitan que horrores como este lleguen a sus países, sobre todo los latinoamericanos.

Que nos miren, que nos acompañen, que se protejan y que aprendan de nosotros. Que no se dejen seducir por un “mesías que los va a salvar” porque eso no existe.

 

AF: ¿Te quedas en Venezuela?

NPO: ¡Claro! Eso no lo dudes. Aquí está toda mi familia, mis hijos, mis nietos.  Somos hijos de demócratas y hacemos honor a ese legado que nos dejaron nuestros padres. Yo voy a trabajar de la forma que sea, informando de la manera que sea.

Aquí queda Nitu pa’ rato.

 

 ANDREINA FLORES

@andreina

Aunque me editen…

PSUV VIDEO RDPRENSA

… siempre voy a publicar.

Lunes 24 de febrero. 2 de la tarde. Rueda de prensa del Partido Socialista Unido de Venezuela.

La convocatoria indicaba que el vocero sería Diosdado Cabello pero, al parecer,  estaba muy ocupado acompañando al presidente Nicolás Maduro en la actividad  denominada “Motorizados por la paz”  en el palacio de Miraflores. En su lugar, aparece el canciller Elías Jaua, por quien  – sinceramente – no guardo ningún sentimiento negativo ni nada parecido. Al contrario, siempre ha respondido respetuosamente a mis preguntas y es uno de los pocos “abordables” del alto chavismo.

Quizás tuvo mala suerte y le tocó recibir la pregunta que estaba dirigida a Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, y que tenía que ver con esta perla que publicó el gobernador de Carabobo, Francisco Ameliach:

Tweet del gobernador del estado Carabobo, Francisco Ameliach.
Tweet del gobernador del estado Carabobo, Francisco Ameliach.

Y digo:

Buenas tardes, canciller

Veo que está acompañado de varios gobernadores de estado y celebramos eso, sin embargo, lamentamos que no esté el gobernador del estado Carabobo, para quien tenemos una pregunta muy concreta. Y para el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien se suponía iba a ser el vocero de esta rueda de prensa. Sin embargo, se la voy a hacer a usted.

Usted habla de desengancharse de la violencia, sin embargo, el gobernador de Carabobo, Francisco Ameliach, publicó en su twitter un mensaje bastante fuerte que dice…  un mensaje a las UBCH: “A prepararse para el contraataque fulminante. Diosdado dará la orden. Gringos y Fascistas, respeten”.

¿Qué significa ese mensaje y cómo se desengancha uno de la violencia si los representantes de los gobiernos locales hacen ese llamado?

Y también quería preguntarle sobre las declaraciones de Vielma Mora que dice que un paso a la paz es la liberación de Leopoldo López e Iván Simonovis. Y dijo también que había habido exceso en enviar a la fuerza aérea a sobrevolar el estado Táchira. ¿Usted qué opina?

Jaua responde alabando la labor de Ameliach y asegurando que las Unidades de Batalla Bolívar- Chávez son la estructura de movilización popular con la que se combate el fascismo. Más adelante, en la respuesta que da a  VTV (quien salió rápidamente a contrapreguntar sobre el tema), el canciller Jaua ofrece su solidaridad a Francisco Ameliach y las UBCH, considerándolas “víctimas de campaña de agresión y satanización”. No escuché ningún tipo de solidaridad con las 2 jóvenes muertas en Valencia durante las protestas, Geraldine y Génesis.

Todo se graba para transmitirse más tarde, pues el presidente está en directo poniéndose un casco en la cabeza, como símbolo de solidaridad con los motorizados afectos a su gobierno. Al chequear la transmisión… ¡sorpresa!  ¡Mi pregunta no salió! La editaron de un tijeretazo, poniendo la pancarta del PSUV como transición. Una falta de respeto absoluta. Y una medida burda, barata de suprimir lo incómodo.

Es irónico pero… de una muy extraña manera,  secundo a VTV: una respuesta tan guabinosa, tibia y escurridiza como la de Jaua no merecía salir en pantalla. De hecho, yo quizás no la habría publicado de no ser  por este corte de censura que descaradamente eliminó mi pregunta de la transmisión. La verdad es que no se me ocurre una razón válida para haber editado la grabación. ¿Querían cortar la pregunta? ¿O la respuesta? ¿O a mí?

Para terminar, no dejo de pensar en la paradoja de que, siendo el canal del Estado,  MI DINERO y el de todos los venezolanos pagan  los sueldos de VTV. El del productor que ordenó la edición y el del editor que sacó mi pregunta y puso una pancarta del partido de gobierno.

No importa. Aún nos quedan el blog y el twitter.
Siempre se va a publicar.

Escuche lo que no salió de la rueda de prensa de Elías Jaua (y de ñapa, la pregunta de VTV)

Vicente Botín: Cuba es la segunda cárcel del mundo para los periodistas

“Castro prometió la luna a los cubanos, y ahora que está a punto de morir,

deja detrás de sí un paisaje lunar”

Así resume el periodista español Vicente Botín su libro “Los Funerales de Castro”, donde relata sus enormes dificultades para trabajar como corresponsal de Televisión Española en La Habana.

“Expulsión” es la palabra que se usa con frecuencia para amedrentar a todo el mundo. Y la ejecutan sin remordimientos. Botín cuenta el caso de tres periodistas (BBC, Chicago Tribune y El Universal de México) que fueron expulsados de Cuba, sin explicación, a manera de lección para el resto de los reporteros.

El autor también nos quita la ilusión de que Internet puede ser la vía para gritar la falta de libertad en Cuba. Sólo 9 de cada mil cubanos tiene acceso a Internet, lo cual impide que voces como la de la bloguera Yoani Sánchez sea realmente un instrumento de cambio DENTRO de Cuba.  En el extranjero recibe premios y resuena en computadoras norteamericanas, venezolanas o españolas… pero en Cuba es muy pequeño el porcentaje de gente que tiene acceso a sus denuncias.

Vicente Botín también comparte un número impresionante: según Reporteros sin Fronteras, por cada periodista extranjero en Cuba, hay 20 agentes de la seguridad del Estado a sus espaldas. Su función: seguir cada uno de sus pasos y comunicar cualquier movimiento peligroso. Botín cuenta como le piden abiertamente su teléfono celular para intervenirlo y grabar sus conversaciones, incluso las privadas.

¿Está cambiando este panorama? ¿Se ve una luz al final del túnel?

“Sí, está cambiando” – responde Botín – “pero está cambiando para peor. Nunca se habia visto que dejaran morir de hambre a un prisionero en la cárcel, como hicieron con Orlando Zapata Tamayo, o que golpearan a las Damas de Blanco. Ahora toda esa represión está en la calle. Yo no veo luz sino mucha más oscuridad”.

Escucha la entrevista completa al periodista español Vicente Botín: