¿Cómo es posible que ustedes hayan matado a un carajito?

Daniel está indignado.  Está harto, arrecho, triste, conmocionado. No mide las consecuencias  y  se quita la  camisa. Con sus manos, toma unos trazos de sangre de Kluivert Roa –  esa que quedó en plena calle – y se la unta en el pecho.  Se dirige al piquete de la Policía Nacional Bolivariana y hace laSigue leyendo “¿Cómo es posible que ustedes hayan matado a un carajito?”