Dabbashi: “La gente quería a Gaddafi muerto”

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Dabbashi está lejos de lamentar la muerte de su antiguo jefe. Al contrario,  se complace en anunciar que se trata del fin de un dictador y de una era de sufrimiento para su pueblo. “Es el nacimiento de una nueva Libia” dice con orgullo. Sin embargo, las circunstancias de la muerte de Gaddafi siguen siendo turbias y Dabbashi, intentando aclarar, oscurece.

Ya nos conocemos. Esta es la segunda entrevista quenos concede Ibrahim Dabbashi, embajador del Consejo Nacional de Transición de Libia ante la ONU . Pero esta vez, el momento es absolutamente distinto; acabamos de vivir uno de los sucesos de mayor repercusión política mundial de los últimos años: la muerte de Muanmar Al Gaddafi.

Nos conectamos con Dabbashi en Nueva York y – descifrando su inglés plagado de acento árabe – comenzamos una conversación que mezcla relaciones internacionales, criminalística, petróleo y, como aderezo venezolano,  las declaraciones del presidente Chávez.

A nivel internacional, muchos han criticado la forma en que Gaddafi murió. De hecho, hace dos meses, usted mismo me comentó que el pueblo libio esperaba juzgarlo. ¿Qué pasó?

Ciertamente, estábamos esperando un juicio a Gaddafi, especialmente para conocer ciertos episodios de la historia libia y obtener información de muchos de los crímenes que cometió. Pero desafortunadamente, cuando los guerreros de la libertad arrestaron a Gaddafi, él estaba ya sangrando en la cabeza y el abdomen, como resultado de heridas graves. Creo que murió más tarde cuando lo transportaban hacia el hospital.

¿EL Consejo Nacional de Transición de Libia (CNT) tuvo alguna responsabilidad directa en la muerte de Gaddafi?

Bueno, él murió como resultado de los enfrentamientos, de manera que no hay ninguna responsabilidad allí.  Nosotros estábamos peleando para liberar a Libia de Gaddafi, así que era un blanco legítimo.  Pero si usted me está preguntando si fue ultimado después de su arresto o no, eso es otra cosa. Nuestras investigaciones primarias han dado como resultado que murió por las heridas causadas por los combates armados antes de ser capturado.

Pero, señor Dabbashi, el reporte médico oficial determinó que Gaddafi resultó muerto de un tiro en la cabeza. ¿Quién hizo ese disparo? ¿El CNT? ¿Un rebelde común? ¿La OTAN?

Creo que lo hemos visto bastante claro en todos los videos que están corriendo por Internet. Cuando Gaddafi fue arrestado ya estaba sangrando de una herida en la cabeza. Creo que fue alcanzado por una bala durante los combates entre sus seguidores y los guerreros de la libertad.  Él ya estaba mortalmente herido cuando fue capturado pero aún estaba vivo. Murió más tarde.

¿Qué responde usted a quienes piensan que el CNT asesinó a Gaddafi?

Les diría que vean los videos. Él ya estaba herido cuando fue capturado. No es política del CNT matar a un prisionero, bien sea Gaddafi o uno de sus seguidores. La política oficial del CNT es tratar bien a los capturados de acuerdo a la ley islámica. De hecho, nosotros esperábamos que Gaddafi viviera para ser juzgado porque necesitábamos recolectar mucha más información sobre todos sus crímenes.

Naciones Unidas pidió desarrollar una investigación internacional sobre la muerte de Gaddafi, pero el CNT ya respondió diciendo que no se permitirá ningún tipo de pesquisa extranjera. ¿Por qué no?

No se ha presentado ninguna petición por parte de la ONU ante el CNT para investigar la muerte de Gaddafi. Pero de todos modos, ¿por qué tendríamos que permitir una investigación internacional? Gaddafi estaba luchando contra el pueblo libio y murió en combate.

Bueno, Naciones Unidas quizás esté considerando que los derechos humanos de Gaddafi fueron violados…

Estamos seguros de que no hubo violación de derechos humanos en lo que respecta a Gaddafi.

Luego de ver ese episodio tan violento en el que Gaddafi fue golpeado y sodomizado – y luego expuesto su cadáver en un congelador – muchos se preguntan si Libia está lista para una democracia. ¿Qué dice usted?

Si usted entendiera cuánto odiaba la gente a Gaddafi, cuánto rencor había acumulado en la gente sencilla de Libia, comprendería que cualquiera lo quería muerto.
Cuando pensamos en cuál habría sido la mejor opción para el pueblo libio – tener a Gaddafi vivo o muerto –  yo respondería que era mejor mantenerlo vivo. Pero déjeme decirle algo: el 99% de la gente común en Libia lo quería muerto.
Pero luego de todo el sufrimiento que el pueblo libio vivió bajo las reglas de Gaddafi, estamos listos para una democracia. No vamos a permitir otra dictadura en el país. Por supuesto que tomará tiempo hacer los preparativos necesarios, especialmente para las elecciones, pero puedo asegurar que el pueblo libio está listo para la democracia.

Se ha especulado también que, a partir de ahora los países de la OTAN, especialmente Francia y Estados Unidos, empezarían a obtener petróleo libio con beneficios especiales.  ¿Es así?

No, para nada. Estamos manejando la venta de petróleo de acuerdo a las reglas del mercado. De hecho, de ahora en adelante habrá más transparencia y más control sobre los contratos. Incluso, hemos revisado algunos acuerdos en donde nos parece que hay corrupción.
Ciertamente, nosotros anunciamos que tomaríamos en consideración a los países que nos habían ayudado para futuros acuerdos, pero eso no quiere decir que vamos a someter nuestros recursos a otras naciones, sin que se apliquen las reglas de mercado internacional o nuestras propias leyes.

En nuestra primera entrevista, usted aseguró que el presidente Chávez entendería que estaba apoyando un régimen sangriento – el de Gaddafi – y que eventualmente cambiaría de opinión. Tuvimos oportunidad de preguntarle sobre esa frase al presidente y nos respondió que no, que no cambiaría de opinión, principalmente porque los consideraba a ustedes terroristas. ¿Qué opina usted de esa respuesta?

No me parece una opinión que corresponda a un político sensato. Me parece que es una opinión que Chávez emitió basándose en sus estrechos lazos con Gaddafi. Su presidente nunca conoció realmente a Gaddafi  ni lo que hacía en Libia. Él va a comprender los hechos en un futuro y sí, cambiará de opinión.
Nosotros no tenemos nada en contra del presidente Chávez ni del pueblo venezolano. Siempre hemos estado dispuestos a establecer buenas relaciones con todos los pueblos del mundo y podemos entendernos con cualquier gobierno que haya sido electo por su gente.  Pero cuando ese gobierno interfiere en nuestros asuntos internos, tenemos que fijar posición.

El presidente Chávez también declaró que Gaddafi había sido asesinado y que sería recordado como un mártir y un gran luchador. ¿Qué opina usted al respecto?

Yo espero que el presidente Chávez piense también en los miles de libios asesinados, mutilados y heridos por Gaddafi. Será recordado como el peor dictador de la historia de la humanidad. Lo que sí creo es que cualquiera que haya tenido una amistad con Gaddafi  seguramente tiene su misma personalidad.
Lo único que espero es que el presidente Chávez escuche a su propio pueblo y no siga los pasos de Gaddafi.

Andreína Flores
@andreina

Publicado en el semanario 6toPoder en octubre 2011

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12 años de gobierno… y contando

Hace 12 años exactamente, un 2 de febrero de 1999, se juramentaba como presidente- más que un hombre – un anhelo colectivo de cambio.
Sin caer en etiquetas recalcitrantes como “40 años de podredumbre” o “puntofijismo”, es absolutamente cierto que el pueblo venezolano estaba cansado de la hegemonía bipartidista de Acción Democrática y Copei. Los sucesos del 27 de febrero de 1989, la corrupción de los últimos dirigentes y sobre todo, la exclusividad de poder de los llamados “cogollos” terminaron en una desesperada elección – a ciegas – de una nueva cara política.
Y digo “a ciegas” porque realmente en 1998 no sabíamos mucho de Hugo Chávez. Golpista en el 92, sí. Revolucionario y de espíritu rebelde, también. Pero… ¿buen gerente? ¿buen relacionista internacional?
Parecía no importar mucho el curriculum, aunque si hablamos con la verdad, en un país donde siempre se ha votado con las entrañas, nunca ha importado demasiado.

¿Qué estábamos esperando? ¿Un Mesías? Quizás. O tal vez revivir ese mito de que aquí en Venezuela lo que hace falta es “un militar que ponga orden”, como en los tiempo de Gómez.
Lo cierto es que Hugo Chávez, con su “por ahora“, estuvo en el momento idóneo para tomar esos deseos de cambio de Venezuela y hacer un nuevo caldo político que a la mayoría le parecía apetitoso. Una mayoría no solamente compuesta por el voto popular de las barriadas sino también por importantes sectores económicos y medios de comunicación poderosos.
Algunos dicen que si no hubiese sido Chavez, habría sido cualquier otro. Es posible… pero nunca lo sabremos.

Ricardo Sucre, el politólogo que nos acompaña en este trabajo, divide estos 12 años en varias etapas.
La primera se extiende desde 1999 hasta el 2002. Un período que podríamos bautizar como “consenso”, en donde las esperanzas de cambio se mantenían y el nuevo mandatario apenas empezaba a mostrar los dientes.
A finales de 2001 y principios de 2002, el descontento se vuelve masa en las calles. Se vuelve paro petrolero (que en un país monoproductor es una puñalada letal), se vuelve una Caracas inconforme que sale a reclamar la salida de Hugo Chávez de la silla presidencial y quiere decírselo en su cara en el propio Palacio de Miraflores.
Lo que sucedió ese 11 de abril podríamos discutirlo eternamente.
Siempre habrá confusión, versiones, gritos de los que no entendemos y silencio de los que saben la verdad. Lo que sí está clarito son los 19 muertos y las más de 100 personas heridas ese día. Lo que sí está clarito es que Hugo Chávez no cumplió con su promesa electoral en la que rezaba que si un grupo multitudinario le reclamaba su partida, él prefería irse antes que provocar un caos.
¿O será que sí se fue? Eso creímos todos al escuchar al General Lucas Rincón anunciando la renuncia del presidente Chávez, “la cual aceptó”. ¿Vacío de poder? ¿Golpe de estado? ¿Quién da más?

Aquí hablamos también de Pedro Carmona, presidente de la patronal Fedecámaras, quien fue líder del paro general y gozaba de gran popularidad, pero que parece enloquecido de poder en cuestión de segundos… ¿Autoproclamarse presidente de la república? ¿Disolver el Congreso? ¿Cambiarle el nombre al país de un plumazo?

Ricardo Sucre habla de un período de radicalización después del regreso de Chávez al poder aquel 14 de abril de 2002. Más recio, más intenso, más rojito.
Cierre de medios de comunicación, expropiaciones a dedo y un discurso de hierro contra sus adversarios: “Demoler“, “Pulverizar”, “Victoria de mierda“, “Pitiyanquis” y otras flores son moneda corriente desde esa fecha.

Algunos dicen que el presidente ha perdido popularidad. Yo me sumo a las palabras del director de la encuestadora Datanálisis, quien nos suelta esta imagen: “Chávez es como un gordo de 200 kilos que pierde 50. Es una rebaja importante, pero sigue siendo un tremendo gordo de 150 kilos”. Mejor comparación, imposible.

También intentamos hacer un análisis dicotómico señalando lo bueno y lo malo de estos 12 años y para finalizar – aprovechando la coincidencia de 12 y 12 – preguntamos en la calle si la gente votaría por Hugo Chávez en el 2012.

Un resumen al que seguramente le falta mucho, pero que se atreve a condensar 12 años en 6 minutos.
Gracias por escuchar.

@andreina

Entrevistados: Politólogo Ricardo Sucre – Venezolanos en las calles de Caracas

Chávez se estrena en Twitter

Vaya, la amenaza se ha cumplido.

Cuando los voceros del Partido Socialista Unido de Venezuela dijeron que el presidente venezolano iba a “tomar por asalto” las redes sociales, no estaban mintiendo. Hugo Chávez ha debutado en Twitter con un nick que le cae como anillo al dedo: @chavezcandanga.

Y la respuesta de los twitteros ha sido fascinante: en cuestión de 16 horas, @chavezcandanga ha sumado más de 63 mil seguidores con un solo tweet. De cualquiera de los dos lados, oposición y chavismo, todos quieren saber qué se le ocurre al presidente poner en Twitter.  Lástima que nos tenga un buen rato esperando por más intervenciones… Porque  hay que reconocerlo: estamos esperando candela pura de su parte.   Estamos esperando que odie al imperio, que se burle de Obama y que escriba en letras mayúsculas que si Santos gana, va a mandar tanques a Colombia.

Si se pone a decir que quiere a Venezuela y que va a invertir en luz y agua, nos decepcionaría. Ese no es nuestro Chávez. No, no, no. El nuestro es el guapo del barrio.

Me pregunto si los seguidores que ya nos sumamos a la lista (y los miles que vendrán) tendremos tendencias masoquistas. Quiero decir: ¿no es suficiente con tenerlo en cadena 5 horas, en la radio, la TV, la prensa, las vallas, las oficinas públicas, la prensa internacional y hasta en un afiche en la bodega de la esquina, para además seguirlo en Twitter?

Ya lo dijo Zapata: “Es que este pueblo venezolano, ahí donde usted lo ve, cómo aguanta!!!!”

La pregunta que muchos se hacen es si realmente es el presidente quien escribe. ¿O será un asistente? ¿Será Tania Díaz, nueva ministra de Comunicación?

Y otro misterio que nos da vueltas en la cabeza es a quién va a seguir Hugo Chávez…   ¿Seguirá a Alberto Federico Ravell?  ¿A Laureano Márquez?  ¿A Alejandro Sanz?
Por ahora, sigue solamente a cinco “twitteros”: PSUV, Tarek El Aissami, Diosdado Cabello, el Correo del Orinoco y las Reflexiones de Fidel Castro.

Venga, señor presidente, nútranos con sus tweets, que lo estamos esperando!!!