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12 años de gobierno… y contando

Hace 12 años exactamente, un 2 de febrero de 1999, se juramentaba como presidente- más que un hombre – un anhelo colectivo de cambio.
Sin caer en etiquetas recalcitrantes como “40 años de podredumbre” o “puntofijismo”, es absolutamente cierto que el pueblo venezolano estaba cansado de la hegemonía bipartidista de Acción Democrática y Copei. Los sucesos del 27 de febrero de 1989, la corrupción de los últimos dirigentes y sobre todo, la exclusividad de poder de los llamados “cogollos” terminaron en una desesperada elección – a ciegas – de una nueva cara política.
Y digo “a ciegas” porque realmente en 1998 no sabíamos mucho de Hugo Chávez. Golpista en el 92, sí. Revolucionario y de espíritu rebelde, también. Pero… ¿buen gerente? ¿buen relacionista internacional?
Parecía no importar mucho el curriculum, aunque si hablamos con la verdad, en un país donde siempre se ha votado con las entrañas, nunca ha importado demasiado.

¿Qué estábamos esperando? ¿Un Mesías? Quizás. O tal vez revivir ese mito de que aquí en Venezuela lo que hace falta es “un militar que ponga orden”, como en los tiempo de Gómez.
Lo cierto es que Hugo Chávez, con su “por ahora“, estuvo en el momento idóneo para tomar esos deseos de cambio de Venezuela y hacer un nuevo caldo político que a la mayoría le parecía apetitoso. Una mayoría no solamente compuesta por el voto popular de las barriadas sino también por importantes sectores económicos y medios de comunicación poderosos.
Algunos dicen que si no hubiese sido Chavez, habría sido cualquier otro. Es posible… pero nunca lo sabremos.

Ricardo Sucre, el politólogo que nos acompaña en este trabajo, divide estos 12 años en varias etapas.
La primera se extiende desde 1999 hasta el 2002. Un período que podríamos bautizar como “consenso”, en donde las esperanzas de cambio se mantenían y el nuevo mandatario apenas empezaba a mostrar los dientes.
A finales de 2001 y principios de 2002, el descontento se vuelve masa en las calles. Se vuelve paro petrolero (que en un país monoproductor es una puñalada letal), se vuelve una Caracas inconforme que sale a reclamar la salida de Hugo Chávez de la silla presidencial y quiere decírselo en su cara en el propio Palacio de Miraflores.
Lo que sucedió ese 11 de abril podríamos discutirlo eternamente.
Siempre habrá confusión, versiones, gritos de los que no entendemos y silencio de los que saben la verdad. Lo que sí está clarito son los 19 muertos y las más de 100 personas heridas ese día. Lo que sí está clarito es que Hugo Chávez no cumplió con su promesa electoral en la que rezaba que si un grupo multitudinario le reclamaba su partida, él prefería irse antes que provocar un caos.
¿O será que sí se fue? Eso creímos todos al escuchar al General Lucas Rincón anunciando la renuncia del presidente Chávez, “la cual aceptó”. ¿Vacío de poder? ¿Golpe de estado? ¿Quién da más?

Aquí hablamos también de Pedro Carmona, presidente de la patronal Fedecámaras, quien fue líder del paro general y gozaba de gran popularidad, pero que parece enloquecido de poder en cuestión de segundos… ¿Autoproclamarse presidente de la república? ¿Disolver el Congreso? ¿Cambiarle el nombre al país de un plumazo?

Ricardo Sucre habla de un período de radicalización después del regreso de Chávez al poder aquel 14 de abril de 2002. Más recio, más intenso, más rojito.
Cierre de medios de comunicación, expropiaciones a dedo y un discurso de hierro contra sus adversarios: “Demoler“, “Pulverizar”, “Victoria de mierda“, “Pitiyanquis” y otras flores son moneda corriente desde esa fecha.

Algunos dicen que el presidente ha perdido popularidad. Yo me sumo a las palabras del director de la encuestadora Datanálisis, quien nos suelta esta imagen: “Chávez es como un gordo de 200 kilos que pierde 50. Es una rebaja importante, pero sigue siendo un tremendo gordo de 150 kilos”. Mejor comparación, imposible.

También intentamos hacer un análisis dicotómico señalando lo bueno y lo malo de estos 12 años y para finalizar – aprovechando la coincidencia de 12 y 12 – preguntamos en la calle si la gente votaría por Hugo Chávez en el 2012.

Un resumen al que seguramente le falta mucho, pero que se atreve a condensar 12 años en 6 minutos.
Gracias por escuchar.

@andreina

Entrevistados: Politólogo Ricardo Sucre – Venezolanos en las calles de Caracas

“La libertad de irse” por Rafael Osío Cabrices

Ilustración: Idana Rodríguez

El 23 de abril, en su programa de radio, César Miguel Rondón reprodujo cuatro testimonios de jóvenes profesionales venezolanos que viven en el exterior. Ninguno de ellos se arrepentía de su decisión.

Eran dos médicos, ambos en España; un abogado en Panamá y un ingeniero petroquímico en Qatar.

Estaban estudiando postgrados, los tres primeros, con la intención de quedarse allá, y el cuarto había conseguido empleo en ese emirato del Golfo Pérsico luego de que fracasara la huelga petrolera de 2002 y 2003. Luego, Rondón entrevistó a la responsable del sitio web Mequieroir.com, ahora establecida con su empresa en Montreal, quien dijo que en 2009 y 2010 habían aumentado las visitas a su website a la increíble cantidad de 50.000 diarias. A continuación, dos psicólogos dieron unas cuantas ideas acerca de las razones de esta fuga de cerebros, así como de las muchas consecuencias que eso tiene para este país.

A diferencia de otras naciones latinoamericanas, en Venezuela los que emigran son los más capaces, por lo general gente de entre veinte y cuarenta y pocos años que se va a estudiar, a trabajar (aunque no sea en su profesión) o a mudar sus empresas a ambientes más propicios. Es talento que el país ha formado y que está perdiendo, capital humano y económico, justamente la gente que hará mucha falta para reconstruir Venezuela del estado en que está. Muchos más quisieran irse también y no pueden o no encuentran cómo hacerlo. Muchos más se irán en el futuro cercano. Y esto es inevitable.

Lo grave de esto es que es perfectamente legítimo. Al menos a mí no se me ocurre ningún argumento con peso para decirle a mis amigos que no se vayan. No tengo ninguna cifra sobre la disminución de la inseguridad, sobre la mejora de la economía, sobre la derrota de la burocracia o sobre el retroceso del oscurantismo autoritario al que buena parte de esta sociedad se entregó. Y nuestra generación, los que nacimos en los años 70, sólo hemos visto al país decaer: nos tocó ver el declive económico en la primaria, el Caracazo en bachillerato y el regreso del caudillismo militar en la universidad. A los que estudiamos periodismo, de paso nos tocó aprender a ejercerlo bajo insultos y amenazas permanentes.

Lo grave de esto es que todo el mundo tiene la libertad de irse. Que en mi opinión, y en la de unos cuantos más, no hay ninguna obligación de permanecer donde uno no quiere estar, donde uno no se siente bienvenido ni apreciado ni defendido, sino todo lo contrario. Venezuela se ha convertido en un país que persigue la inteligencia, proscribe el individualismo y condena de entrada todo acto de libertad. Un país que ha prohibido el futuro y que ha vuelto asfixiante el presente. Un país que exalta, más que nunca, a la fuerza sobre la razón.

Irse no es fácil, cuentan todos los que se han ido, ni por lo que se deja ni por lo que se tiene que aprender. Implica alejarse de los afectos. Pero es una prerrogativa de los individuos libres, una de las pocas que todavía nos quedan: la de hacer lo que hay que hacer para vivir en un lugar mejor, levantar en paz una familia, poder poner en práctica lo que uno ha aprendido y aprovechar la etapa más productiva de la vida. Uno tiene la libertad de vivir en un país donde el mero hecho físico de vivir no esté permanentemente amenazado.

Rafael Osío Cabrices.
Revista Todo en Domingo. Diario El Nacional
16 mayo 2010

Obama te invita a cenar por 50 mil dólares

Claro, si eres uno de los duros de Wall Street.
¿Y quién sino, podría pagar una suma semejante por un plato de comida? Bueno, por dos, en realidad.
Los costos de asistir a la cena – para ser justos – eran de 30 mil dólares por pareja para una cena simple, o de 50 mil dólares para una breve recepción VIP con Obama. El plan más económico era de 16 mil dólares por persona. ¿Y adivine qué? el paquete incluía una foto con el presi!!! !Vaya! !Qué privilegio!

¿Fue esta cena una obra caritativa? ¿Fue una recolección de fondos para los más necesitados, para el medio ambiente, para la lucha contra el SIDA?
Nop. Era una reunión para recabar fondos para el partido demócrata.

Pero lo más sorprendente no era el objetivo de la cena, sino los asistentes. Los mismos que fueron blanco de críticas durante el discurso de Obama en Cooper Union University (NY) hace sólo 3 semanas, es decir, los grandes jefes de Wall Street, eran los invitados especiales de este encuentro.
Aquellos que fueron señalados como “los culpables de la crisis financiera de Estados Unidos, los que deben rendir cuentas y someterse a un control más estricto”, son los privilegiados que salieron en la foto con el presidente.

Quizás en nuestra ingenuidad, no hemos comprendido que en los discursos públicos, las cabezas del sistema financiero son un enemigo común al que hay que señalar con el dedo; pero en una cena privada del Partido Demócrata, cualquier cheque de 50 mil dólares es bienvenido, aunque venga directamente de Wall Street. Me pregunto qué pensarán aquellos que perdieron sus jubilaciones, sus casas o sus empleos, al ver una foto del presi abrazado con los jefes de las firmas financieras.

Y no todo fue glamour. Mientras Obama y sus invitados comían una deliciosa langosta, a las puertas del hotel St Regis un grupo de manifestantes protestaba por las politicas presidenciales sobre el SIDA. Una veintena fue arrestada en cuestión de media hora y ya a las siete de la noche, sólo había un ejército de policías y un hervidero de curiosos (incluyendo a Periodista Internacional que no estaba acreditado para asistir a la cena… ni tenía un traje lo suficientemente lujoso).

¿Máxima ironía de la noche? A sólo unas cuadras, en el Carnegie Hall, se desarrollaba el concierto de beneficencia ofrecido por Lady Gaga, Sting y Elton John, para recabar fondos por la conservación de la selva tropical.
Comparando una cosa con otra, si ponemos de un lado de la balanza a Obama recibiendo cheques gordos de un grupo que – creíamos – le parecía condenable, y por otro lado, ponemos a Lady Gaga cantando gratis para salvar la selva… ¿Quién diría ud que tiene más conciencia?

Vicente Botín: Cuba es la segunda cárcel del mundo para los periodistas

“Castro prometió la luna a los cubanos, y ahora que está a punto de morir,

deja detrás de sí un paisaje lunar”

Así resume el periodista español Vicente Botín su libro “Los Funerales de Castro”, donde relata sus enormes dificultades para trabajar como corresponsal de Televisión Española en La Habana.

“Expulsión” es la palabra que se usa con frecuencia para amedrentar a todo el mundo. Y la ejecutan sin remordimientos. Botín cuenta el caso de tres periodistas (BBC, Chicago Tribune y El Universal de México) que fueron expulsados de Cuba, sin explicación, a manera de lección para el resto de los reporteros.

El autor también nos quita la ilusión de que Internet puede ser la vía para gritar la falta de libertad en Cuba. Sólo 9 de cada mil cubanos tiene acceso a Internet, lo cual impide que voces como la de la bloguera Yoani Sánchez sea realmente un instrumento de cambio DENTRO de Cuba.  En el extranjero recibe premios y resuena en computadoras norteamericanas, venezolanas o españolas… pero en Cuba es muy pequeño el porcentaje de gente que tiene acceso a sus denuncias.

Vicente Botín también comparte un número impresionante: según Reporteros sin Fronteras, por cada periodista extranjero en Cuba, hay 20 agentes de la seguridad del Estado a sus espaldas. Su función: seguir cada uno de sus pasos y comunicar cualquier movimiento peligroso. Botín cuenta como le piden abiertamente su teléfono celular para intervenirlo y grabar sus conversaciones, incluso las privadas.

¿Está cambiando este panorama? ¿Se ve una luz al final del túnel?

“Sí, está cambiando” – responde Botín – “pero está cambiando para peor. Nunca se habia visto que dejaran morir de hambre a un prisionero en la cárcel, como hicieron con Orlando Zapata Tamayo, o que golpearan a las Damas de Blanco. Ahora toda esa represión está en la calle. Yo no veo luz sino mucha más oscuridad”.

Escucha la entrevista completa al periodista español Vicente Botín:

Chávez se estrena en Twitter

Vaya, la amenaza se ha cumplido.

Cuando los voceros del Partido Socialista Unido de Venezuela dijeron que el presidente venezolano iba a “tomar por asalto” las redes sociales, no estaban mintiendo. Hugo Chávez ha debutado en Twitter con un nick que le cae como anillo al dedo: @chavezcandanga.

Y la respuesta de los twitteros ha sido fascinante: en cuestión de 16 horas, @chavezcandanga ha sumado más de 63 mil seguidores con un solo tweet. De cualquiera de los dos lados, oposición y chavismo, todos quieren saber qué se le ocurre al presidente poner en Twitter.  Lástima que nos tenga un buen rato esperando por más intervenciones… Porque  hay que reconocerlo: estamos esperando candela pura de su parte.   Estamos esperando que odie al imperio, que se burle de Obama y que escriba en letras mayúsculas que si Santos gana, va a mandar tanques a Colombia.

Si se pone a decir que quiere a Venezuela y que va a invertir en luz y agua, nos decepcionaría. Ese no es nuestro Chávez. No, no, no. El nuestro es el guapo del barrio.

Me pregunto si los seguidores que ya nos sumamos a la lista (y los miles que vendrán) tendremos tendencias masoquistas. Quiero decir: ¿no es suficiente con tenerlo en cadena 5 horas, en la radio, la TV, la prensa, las vallas, las oficinas públicas, la prensa internacional y hasta en un afiche en la bodega de la esquina, para además seguirlo en Twitter?

Ya lo dijo Zapata: “Es que este pueblo venezolano, ahí donde usted lo ve, cómo aguanta!!!!”

La pregunta que muchos se hacen es si realmente es el presidente quien escribe. ¿O será un asistente? ¿Será Tania Díaz, nueva ministra de Comunicación?

Y otro misterio que nos da vueltas en la cabeza es a quién va a seguir Hugo Chávez…   ¿Seguirá a Alberto Federico Ravell?  ¿A Laureano Márquez?  ¿A Alejandro Sanz?
Por ahora, sigue solamente a cinco “twitteros”: PSUV, Tarek El Aissami, Diosdado Cabello, el Correo del Orinoco y las Reflexiones de Fidel Castro.

Venga, señor presidente, nútranos con sus tweets, que lo estamos esperando!!!