Luis Almagro, secretario general de la OEA, venía amenazando desde hace tiempo y finalmente cumplió: esta mañana madrugó a todos al presentar un informe de 132 páginas sobre la crítica situación que atraviesa Venezuela. Partiendo de ese documento, ha invocado la Carta Democrática.

Esta acción pasa por solicitar una convocatoria al Consejo Permanente de la OEA entre los días 10 y 20 de junio para discutir el caso Venezuela y “atender la alteración del orden constitucional y cómo la misma afecta gravemente el orden democrático”.
Los votos de 18 de los 34 miembros de la OEA deciden si efectivamente se ha producido una ruptura en el orden democrático, lo que pondría en marcha medidas especiales como visitas a Venezuela, instalación de mesas de diálogo y revisión del hilo democrático en todos los poderes.

Si estas medidas no cambian el panorama venezolano, se llamaría a una Asamblea General extraordinaria de la OEA para ACTIVAR LA CARTA DEMOCRÁTICA. Esto puede conducir a dos caminos: insistir en las medidas especiales o bien, suspender a Venezuela como miembro de la organización.
Para aprobar esa ACTIVACIÓN son necesarios 23 votos, que representan las 2/3 partes de los 34 países de la organización.

Maduro jugó posición adelantada y desde anoche lanzó un grito furibundo: “¡No al injerencismo! ¡Fuera la OEA de Venezuela y de América Latina!” Hasta ahí todavía estábamos más o menos decentes. Pero hoy sí se destapó y se puso escatológico (como de costumbre): “Almagro, haga un rollito con la Carta Democrática y métasela por donde le quepa”.

Más allá de que nos guste o no su fino lenguaje, Maduro miente.
Asegura que Almagro ha presentado el mencionado informe sobre Venezuela para pedir una intervención extranjera. Más específico aún, ha dicho que es una ventana abierta para una intervención gringa.
Suponemos que Maduro sigue fantaseando con la llegada de los Marines a Caracas, cosa que no sucederá porque simplemente, ESO NO ESTÁ PLANTEADO.

Lo que sí es mucho más real (y grave)  es que el señor Maduro ha anunciado que introducirá una demanda contra la directiva de la Asamblea Nacional por “usurpar funciones constitucionales exclusivas del presidente de la república”. ¿La razón? Maduro considera que los directivos del Congreso han solicitado una intervención extranjera al reunirse con la OEA en diálogos internacionales que sólo puede ejercer el primer mandatario.

Esta demanda, según lo anunció el mismo presidente, vendrá acompañada de un recurso de amparo inmediato. Por lo que suponemos que toda la directiva de la Asamblea Nacional perderá sus puestos en un tris. De hecho, muchos hablan ya de una disolución legalizada de la directiva del parlamento.

Nicolás Maduro, enloquecido y a todo grito,  ha amenazado con “un juicio histórico”.
Y vaya que tiene razón… sólo que, muy probablemente, el protagonista en el banquillo sea él.

Andreina Flores
@andreina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s